viernes, 13 de junio de 2014

Albóndigas de salmón con salsa de yogur de remolacha

Una receta de cocina fantástica. Original, sana, deliciosa, sorprendente, fácil y muy nutritiva.


Albóndigas de salmón con salsa de yogur de remolacha



Ingredientes para las Albóndigas de salmón con salsa de yogur de remolacha (4 personas):
  • 500 gr de salmón fresco sin espinas y cortado en trocitos
  • 1 cucharada de mostaza antigua en granos
  • 1 cebolla morada picada muy fina
  • 1 huevo batido
  • 2-3 cucharadas soperas de pan rallado
  • Eneldo fresco o seco, según lo que tengamos en casa
  • Harina de trigo (yo usé trigo sarraceno)
  • Aceite de oliva
  • Sal gorda
  • Pimienta negra molida
Salsa de yogur de remolacha:
  • 1 yogur griego
  • 1 remolacha pequeña


Elaboración de las Albóndigas de salmón con salsa de yogur de remolacha (4 personas):

En un bol, colocamos el salmón picado, la cebolla picada, la mostaza en grano, el huevo batido, el pan rallado, un puñado de sal gorda, pimienta negra molida y el eneldo. Removemos bien.

Si vemos que la masa es difícil de manejar para hacer las albóndigas, añadiremos un poco más de pan rallado.

Con las manos, iremos haciendo las albóndigas del tamaño que prefiramos.

En un tupper, colocaremos la harina.

Pasamos cada albóndiga por la harina y rebozamos bien por cada lado. Colocamos en un recipiente hasta que acabemos con todas.

En una sartén, vertemos suficiente aceite para freír las albóndigas. Al ser salmón, no hará falta mucho rato, con 2 minutos por cada lado se harán bien, aunque dependerá del grosor de las albóndigas.

Para elaborar la salsa, colocaremos la remolacha en una cacerola con agua y guisaremos durante 15-20 minutos o hasta que esté tierna. Cuando se enfríe, le quitaremos la piel, que saldrá muy fácil.

Pondremos la remolacha ya guisada en el vaso de la batidora y picaremos bien.

Mezclamos en un bol, el yogur griego junto con la remolacha picada. Metemos en la nevera y dejamos enfriar.

Serviremos las albóndigas con un poco de salsa al lado para acompañar.

Están igual de buenas recién hechas como frías.

Espero que les guste.

¡Que aproveche!.